miércoles, 3 de junio de 2009

La nueva musica clasica: Mudvayne - The End of All Things To Come

Partamos por lo más evidente: Hay una madurez, obvio resultado de un segundo disco mejor pensado, casi como que Mudvayne quisiera tener una vibra de banda rock, aunque con estos cuatro no lo deberíamos tomar literal. Es sólo que ahora Matt, Ryan y especialmente Chad están a las ordenes de la guitarra de Greg. Hay cambios y son para mejor. Es sólo cosa de escuchar '(Per) Version of The Truth', un sonido intrincado con más variaciones en la música, pero aparte deténgase a escuchar la voz; ahí está la clave. Es evidente que el guitarrista jefe quiso preocuparse por sobre todas las cosas de crear más atmósferas en las que la voz se oyera melódica pero también etérea, a eso yo le llamo ambiente que se mezcla intuitivamente con la furia y lo intrincado que hace de "The End of All Of Thing To Come" algo que viene con un sello de marca registrada.

No tengo duda del lazo de unidad entre estos 4 tipos que tocan como si fueran 7 y el de cualquiera que haya escuchado el anterior "LD50" nos hará estar conformes con Mudvayne: los que fuimos tocados por el otro disco no tendremos ningún problema con TEATTC. 'Mercy Security' por ejemplo, parte como una balada oscura que no sacrifica ninguno de los principios de Mudvayne, aunque es evidentemente más comercial. Sólo a partir de la carátula y el arte del cuadernillo no cabe duda que la banda renueva su interés en un acríptica visión artística, la misma que se ha sentido desde hace una década con Tool. El cambio más aparente es el de zafarse de tanto glamour terrorífico ya que con 'World So Cold' suenan encantadores, emotivos; aunque siempre Mudvayne.

Mudvayne siempre ha basado su ataque sónico en la fundación de una de las más sólidas y dinámicas secciones rítmicas (bajo-batería) que se han escuchado en estos últimos tiempos y aunque no son Fear Factory, tienen algo de industrial, pero eso es sólo producto del absurdo virtuosismo de los cuatro instrumentistas. Otro cambio sería, lo vuelvo a recalcar, comparando al "LD 50" con esto, es la concentración total en la melodía que se puede oír hasta en la muy ganchera 'The Patient Mental'. El trabajo en batería es absolutamente de otro mundo, como si esta nueva generación de estudiosos estuviera leyendo el Manual 101 del estilo/técnica de King Crimson, ya que con toda la muralla de guitarras y agresión explosiva esta banda es realmente virtuosa. El aspecto melódico se acentúa más -por la contraposición a la dureza de Mudvayne- en temas como 'Skrying' y 'A Key To Nothing', donde Chud se canta en falsetto para reafirmar las melodías. Independiente de los que piensen que Mudvayne no es tan nuevo ahora, "The End of All Things To Come" es una evolución seria, y recién vamos en el segundo disco; y no es la integridad artística sino la solidez de sonar como Mudvayne -para que decir que este álbum 2002 estuvo co-producido por los mismos integrantes, algo similar al caso de System Of a Down. Mejoran las ideas en la composición de los temas como tales, pero Mudvayne sigue siendo Metal por donde se le mire: es el temperamento, no la ética de ser correctos. Quizá lo único es que la fórmula del que canta y afina para luego explotar en rugidos guturales ya está un poco gastado. Hay otras manera de reflejar rabia. Cuando el segundo track tiene la complejidad y los quiebres de Tool, no quiere decir que se parezcan porque esto "ruge" más fuerte. Tal y como suena el primer single 'Not Falling', más reminiscente a Death Blooms un espectacular coro bien emotivo. Si es por comparar 'Silenced' recuerda a 'Dig' pero ahora hay una mejor letra, revolucionaria al respecto de la libertad de expresión, todo con una locura vocal, guitarras.

Se podría decir -parafraseando el nombre del disco- que es "el fin de bastante mediocridad en el medio. Como todos los de esa tribu, el cuarteto mezcla la agresión aural masiva, la locura de producir con Dave Botrill (King Crimson/Tool) con mucha más melodía vocal. Pese a esto, creo que el nuevo álbum de Mudvayne es menos comercial ya que los guiños a Pantera y a Sepultura están menos acentuados y eso hace que el álbum sea menos familiar a nuestros oídos, aunque inmediatamente reconocible como Mudvayne.

El tema que le da el nombre al álbum suena apocalíptico, pero no es lo mejor del disco y es que a veces las letras no están a la altura de la tremenda y compleja musicalidad que acompaña todo el tiempo. ¿Deberíamos pedirle a Mudvayne que tengan un mensaje derechamente revolucionario cuando ya impresionan en gran medida con pura música y eso es mérito exclusivo del jefe de la banda, el guitarrista Dave Tribell? El anterior disco de Mudvayne vendió algo más de medio millón de unidades, éste debería andar por el doble si es que se manejan un par de temas en particular...y si la radio se atreve a rotarlos en forma regular. Mal que mal con MTV ya la hicieron, pues el 2001 ganaron un importante premio en la primera ceremonia de la música MTV2 como grupo nuevo revelación en metal. Tan relevante como Tool, ganándole el Grammy a Slipknot y hasta System of a Down, pero en esos casos estamos hablando de grupos que entre ellos ya acumulan casi 10 millones de copias vendidas.
"The End of All Things To Come" puede contener un par de hits como 'Silenced' y la excelente 'Trapped in A Wake of a Dream' y quién sabe si despojarse de tantas pinturas y máscaras les sirva para ser más atractivo para una audiencia masiva. Con esto no quiero decir que el grupo se haya vendido, sólo que se revisa a sí mismo, manteniendo esa música pesada característica (infernales cambios de tiempo y rítmicas intrincadas) más la mixtura con la melodía vocal de Chad, que ciertamente está más realzada en la mezcla final.








No hay comentarios:

Publicar un comentario