lunes, 17 de agosto de 2009

¿De quien es tu corazon?

“Niña, aquí dice que cuando seas grande serás ola, y vas a casarte con el mar”,
le dijo alguien al oído,
aquella vez que la tarde languidecía en tu corazón.
Pero la historia es larga,
no en el ánimo sino en los sueños vueltos palabras
que aquella niña ha arrancado del alma de los hombres,
de los que han permanecidoa su lado
y de quienes la han visto cruzarla calle.
De su padre, que veía en ella la princesa capaz de ofrecer dulzura y piedad.
De sus hijos, que se admiran de que todo mundo le sonría y vuelque en ella su ser.
De los maestros que han puesto en aquellas manos surcadas de caminos hacia el paraíso,su conocimiento de la insondable poesía, y de la siempre trágica palabra escrita.
De los hombres de a pie,
de los acechantes,
de los noctívagos,
de los policías que de la ternura pasan a la violencia;
de los músicos,
de los que bailan,
de los que se carcajean,
de los que venden flores
y tocan el órganoen las iglesias, aunque sólo un feligrés los escuche;
de los que no tienen más que decir,
de los que miran para abajo,
de los que pintan óleos,
de los que tallan la piedra, con la intensidad de los niños que tallan la plastilina;
de los que miran los atardeceres hasta cansar los ojos,
de los tirados en aquella parte de la playa, equidistante de la vida y de la muerte;
de los que pronuncian el nombre de ella entre dientes, como si se avergonzaran.
De los que prefieren callar mientras otros hablan.
De los que alquilan el corazón como si alquilaran su cuerpo.
De los que en su flacura recuerdan los perros.
De los que odian a sus progenitores.
De los lectores de la mano, que son los lectores de poesía.
De los que esperan.
De los que confían y esperan, como quería Alexander Dumas.
De los que ven en sus ojos instrumentos de amor.
Delos que caminan a gatas para no perturbar su pasado.
De todos ellos,
de los innombrables,
de los que no merecen perdón,
de los que no vale la pena hablar.
De todos ellos es tu corazon, solo por ser mujer.

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