sábado, 4 de abril de 2009

Disco de la semana: Placebo - Meds

El quinto disco en estudio de Placebo surge como un álbum inconformista, en el que la banda se encontró dispuesta a seguir experimentando con distintos sonidos en lugar de aprovechar las fórmulas que ya habían causado éxito con “Sleeping with Ghosts”, por ejemplo. Surge como un álbum crudo, íntimo, pero no frío… como algo estremecedor, resumido en la decandencia de la mente de Brian Molko, Stefen Olsdal y Steve Hewitt. Asimismo, abandonando la lejanía de los sintetizadores, tocando en vivo mientras grababan, prueban que no es necesario recurrir a otros dispositivos más que sus instrumentos y sus voces para crear el sonido Placebo, uno que tiene distinción, que no es similar a nada más.

Placebo va al rescate de sus raíces, tal como cuando nos preguntamos el sentido o la dirección de nuestras vidas. Esta vez Placebo tenía un objetivo muy claro: ser lo más puros posible. Para eso actúan como prestadores de salud, a través de once canciones muy intensas, que alcanzan su mejor momento en temas como ‘Broken Promise’, en el cual contaron con la participación de Michael Stipe de R.E.M., que acompañado sólo de la batería, de un piano de esos que sollozan y una guitarra rasgadora realiza el mayor acto de medicación del disco, con la que se corre el peligro de caer en sobredosis.

La otra colaboración, de VV de The Kills, la “enfermera” que asiste a Molko, es la que aporta con la sensualidad y la actitud vibrante que caracteriza a este disco, en el tema que lleva el nombre del álbum, ‘Meds’.Y asimismo recogen sin temor las influencias de sus grupos favoritos, como Depeche Mode en la brillante ‘Infra- Red’ y la sensual ‘Blind’, donde utilizan suavemente las bases electrónicas pero donde prevalecen los rasgueos crudos de la guitarra de Molko; así también de la banda de Robert Smith, The Cure, con ‘One of a Kind’, en la que manifiestan una simpleza enorme, para componer una canción de esas melancólicas y persuasivas, como sólo Placebo sabe hacer.

Por otra parte, resaltan ‘Drag’, aparentemente la canción favorita de Steve Hewitt, con una línea de bajo muy fuerte en la introducción, que sube en intensidad en el coro cuando se unen a la guitarra y a la batería, exclamando, “I drag behind…”, formando claramente otra gran canción de este nuevo disco de Placebo. El álbum también muestra otros temas reposados y melancólicos, el primero de ellos, ‘Follow the Cops Back Home’, que llega a lo lacrimógeno, similar en su música a ‘Passive Aggressive’ (“Black Market Music”) y con un Molko que interpreta de forma muy sincera y entregada, mientras que con ‘Pierrot the Clown’, logran una conmoción tremenda a través de una guitarra acústica y una atmósfera de ensueño.

A lo largo de la nueva placa de Placebo se encuentran melodías que seguramente se convertirán en clásicos, que no carecen en ningún momento de pasión, ni menos de calidad. El trío definitivamente ha evolucionado, y se nota en canciones como ‘Post Blue’, ‘Song to Say Goodbye’, el primer single “Meds”: una medicina que contrarresta los efectos de la abstinencia de Placebo.






No hay comentarios:

Publicar un comentario