sábado, 18 de abril de 2009

La puta

Olvídate de ser economista, doctora, comunicóloga, actuaria, diseñadora grafica, artista de plástico, abogada del diablo, político o conductora de televisión. Ahora existe una forma de mandar todo y dominarlo todo, mientras cientos de ojos se posan como un enjambre sobre tu cuerpo al momento que bailas sobre un ritmo hipnotizante.

¿Por qué no? Si desde niña te encantaba encuerar barbies para después vestirlas. Podría seguir haciendo eso en carne viva. Pero si ya tomaste la decisión de encuerarte por favor no seas de las que se visten a plazos y se desvisten al contado. La puta en cambio se viste a plazos y a plazos se desviste, conoce a profundidad el valor de cada prenda que usa, y sabe en qué preciso momento despojarse de ella.

La puta, es la sacerdotisa del deseo, la diosa pagana de la lujuria; el resto de la mujeres mortales la odian públicamente y la admiran en secreto, seguramente no pueden explicarse como una mujer tan bella puede conjurar a su propio cuerpo para obtener lo que ella desea, ---amor, dinero, placer, admiración, respeto, etc. – de los hombres sin sentirse culpable o a medias involucrada con alguien. La puta cuando se compromete se compromete, ama como ninguna – si no, no existieran los proxenetas – Demasiada limpieza para algo que en la mente de sus detractoras solo genera suciedad. ¿Para qué ir a la escuela? A ese sagrado lugar mitad cárcel, mitad antro, donde lo que más aprendes es a obedecer sin preguntar o posiblemente a fajar con los novios de tus mejores amigas.
¿Para qué creerte la intelectual? Atascándote de libros tipo mujercitas o de autoayuda, mientras observas la lluvia a través tu ventana pensando en cuanta gente esta atascándose de sexo salvaje en ese preciso instante en el que ves caer tus vida a gotas de lluvia como si toda tu vida fuera una estúpida canción mexicana?

¿Para qué triunfar profesionalmente y ser la envidia de todos, así ayudando a tu madrecita que tanto se partió la madre después de abrir las piernas para concebirte. Tener tu propio depa y tu ego excitado como tu libido cuando miras pasar aquel hombre en el pasillo; pero nunca te acercaras porque aun te sientes la misma gata que entro de recoge papeles?
La puta busca al hombre de su vida, ese que tanto le conviene porque la hipnotiza. No porque tiene coche y su microempresa , que le encantan las corbatas y se casaría en las lomas por la iglesia y te llevaría a una playa del Caribe de luna de miel.

Porque la puta empieza por la actitud, se sabe merecedora de la vida porque se cultiva dentro y por fuera, exuda sensualidad y no anda con rodeos. Porque se despoja de sí misma solo por una persona sin exigir nada, no se impacienta, que no se andan por la vida con lloriqueos victimistas.
Alguna vez una amiga me pregunto si ella podría ocupar tan grande lugar en la vida, le dije que no, a lo que respondió: Tienes razón no sabría que hacer cuando no fuera joven, a lo que respondí: Para ese momento tendrías ya a alguien, o por lo menos dinero o amigos para un puesto ejecutivo; pero la verdad es que solo eres gata.

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