
2009 marca el trigésimo aniversario del programa de hoja de cálculo, ahora presente por doquier. Y la sociedad en su conjunto se ha deteriorado desde su invención. Fue la hoja de cálculo lo que puso en marcha la revolución de las PC, y VisiCalc fue el culpable original. ¿Puede alguien decir que realmente nos hemos beneficiado de su invención? Fíjense: yo opino que hemos sufrido las consecuencias.
Para empezar, la hoja de cálculo creó la sociedad de los supuestos. En lugar de proseguir y progresar normalmente, la sociedad de los supuestos cuestiona todos y cada uno de los actos que realizamos. Lo cuestiona todo. Debido a las hojas de cálculo nos hemos visto obligados a "hacer cuentas" siempre que sea posible; ya que las cifras están en la hoja de cálculo, el proceso de suposiciones puede empezar. De hecho, la hoja de cálculo ha provocado el ascenso del contador/cuentachiles, alguna vez humilde, a una posición de influjo; y con frecuencia a la suite ejecutiva. ¿Qué tan seguido en los años anteriores -la época anterior a la hoja de cálculo, eso es- asumía el control de una compañía un contador? ¿Cuándo y cómo se volvió título el director de finanzas? A esta gente, en el mejor de los casos, se les conoció alguna vez como contralores.
Para empezar, la hoja de cálculo creó la sociedad de los supuestos. En lugar de proseguir y progresar normalmente, la sociedad de los supuestos cuestiona todos y cada uno de los actos que realizamos. Lo cuestiona todo. Debido a las hojas de cálculo nos hemos visto obligados a "hacer cuentas" siempre que sea posible; ya que las cifras están en la hoja de cálculo, el proceso de suposiciones puede empezar. De hecho, la hoja de cálculo ha provocado el ascenso del contador/cuentachiles, alguna vez humilde, a una posición de influjo; y con frecuencia a la suite ejecutiva. ¿Qué tan seguido en los años anteriores -la época anterior a la hoja de cálculo, eso es- asumía el control de una compañía un contador? ¿Cuándo y cómo se volvió título el director de finanzas? A esta gente, en el mejor de los casos, se les conoció alguna vez como contralores.
La hoja de cálculo se volvió una espada, y los contadores sabían blandirla.
Y sí, aunque todos los expertos y los visionarios hablan de inteligencia empresarial y de prácticas modernas y de esto y de aquello, ¿dónde está la evidencia de mejoría en la forma en que el negocio se administra o funciona? Los coches son de mala calidad; los bienes de consumo son basura. Las sustancias tóxicas están en las reservas alimenticias. El plomo está presente en los juguetes. La mayoría de lo que compramos se hace barato en otros lugares. En cada nivel del escenario de los negocios de la actualidad, algún cicatero hace un cálculo hipotético antes de tomar las decisiones. El CEO sin carácter se preocupa por lo que pensarían los accionistas si estuviera en desacuerdo con lo que la hoja de cálculo y el director de finanzas le dijeron que hiciera. Para hacerlo sentir mejor, el consejo le dará al CEO un buen bono por ahorrar dinerito. La sociedad de los supuestos ha avanzado con poca consideración por el cliente. Si el consumidor tiene una queja, le puede llamar a alguien que esté en la India; alguien que se encargue de la ayuda al cliente allá porque la hoja de cálculo le indicó a la compañía que se podría ahorrar un centavo al año en costos telefónicos. No hay forma de que esta idea hubiera evolucionado sin las hojas de cálculo.
Pero al permitir que un programa diseñado para los contadores nos diga qué hacer y qué pensar, se acaba con un desastre económico. El mecanismo mismo está equivocado. Nadie quiere hablar jamás del defecto de las hojas de cálculo, ¿o sí? La mayoría de éstas son, de hecho, ficción o incluso fantasía.
Esto fue lo que causó la crisis hipotecaria: en vez de la gente, las hojas de cálculo tomaban las decisiones de los préstamos. Pronto los créditos quedaron abrigados en paquetes financieros estupendos basados todos ellos en la contaduría de las hojas de cálculo. Los corredores les dieron a estos paquetes altas calificaciones financieras triple A porque las hojas de cálculo les dijeron que lo hicieran. Todas las hojas de cálculo, salvo las más mundanas, se equivocan de una forma u otra. Supones cuál sería la velocidad de crecimiento. Supones cuál será el costo futuro de los bienes. Haces conjeturas hasta que obtienes lo que se te dé la gana. Hay muchos juegos de suposiciones llevados a cabo con las hojas de cálculo. Esto es un error.
Esto fue lo que causó la crisis hipotecaria: en vez de la gente, las hojas de cálculo tomaban las decisiones de los préstamos. Pronto los créditos quedaron abrigados en paquetes financieros estupendos basados todos ellos en la contaduría de las hojas de cálculo. Los corredores les dieron a estos paquetes altas calificaciones financieras triple A porque las hojas de cálculo les dijeron que lo hicieran. Todas las hojas de cálculo, salvo las más mundanas, se equivocan de una forma u otra. Supones cuál sería la velocidad de crecimiento. Supones cuál será el costo futuro de los bienes. Haces conjeturas hasta que obtienes lo que se te dé la gana. Hay muchos juegos de suposiciones llevados a cabo con las hojas de cálculo. Esto es un error.
El fraude de Enron y el timo más reciente del precio del petróleo se desarrollaron con el modelado de las hojas de cálculo. "¿Y qué tal si pudiéramos arreglar los precios?", se preguntaron. Clic, clic, clic. ¡Bravo!
Éste es el trigésimo aniversario de la hoja de cálculo y del ascenso subsecuente del contador: el tipo que toma las decisiones importantes y cierra los tratos. Esta clase de gente, una vez conocida por su docilidad y conocimiento especializado, se ha vuelto tan poderosa, al menos en los EU, que han conseguido proteger su incompetencia común (fíjense en Enron, MCI y Madoff, entre otros ejemplos de problemas) al instituir la Sarbanes-Oxley, básicamente una ley que los protege en cualquier situación en que se inmiscuyan.
No culpo a ninguno de estos fulanos por aprovechar la hoja de cálculo y la evolución de los supuestos. Pero ¿por qué darles las llaves del coche cuando sabíamos que no podían manejar? Vean alrededor y fíjense en lo que ha pasado. Pueden darle las gracias a la hoja de cálculo por toda esta basura. Feliz cumpleaños
Éste es el trigésimo aniversario de la hoja de cálculo y del ascenso subsecuente del contador: el tipo que toma las decisiones importantes y cierra los tratos. Esta clase de gente, una vez conocida por su docilidad y conocimiento especializado, se ha vuelto tan poderosa, al menos en los EU, que han conseguido proteger su incompetencia común (fíjense en Enron, MCI y Madoff, entre otros ejemplos de problemas) al instituir la Sarbanes-Oxley, básicamente una ley que los protege en cualquier situación en que se inmiscuyan.
No culpo a ninguno de estos fulanos por aprovechar la hoja de cálculo y la evolución de los supuestos. Pero ¿por qué darles las llaves del coche cuando sabíamos que no podían manejar? Vean alrededor y fíjense en lo que ha pasado. Pueden darle las gracias a la hoja de cálculo por toda esta basura. Feliz cumpleaños
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