Falsas promesas de productividadSiempre me ha divertido el argumento de venta de que un producto o servicio se pagará a sí mismo luego de varias semanas, meses o incluso años. Hablando en términos generales, si "pagarse por sí mismo" significa que el producto o servicio realmente va a incrementar la liquidez y las ventas al extremo, entonces estoy de acuerdo. Pero si con esa frase quieren decir que se estimula la productividad, entonces de inmediato se enciende la luz roja que hay encima de mi estupidezómetro.
Esto es la versión moderna de la dizque cura del cáncer con aceite de viborita. Parientes cercanos incluyen "la productividad perdida" así como "las ventas perdidas a causa de la piratería". Si de hecho las ventas se perdieran por culpa de la piratería, entonces ¿por qué no se ha vuelto esto una partida presupuestaria en las cuentas y por lo tanto deducible de impuestos? Hablando en serio, si todo este robo de propiedad intelectual es robo bajo cualquier punto de vista concebible, entonces tomen la deducción hacendaria con base en los anuncios de prensa y vean qué tan lejos llegan.
Estoy sentado haciendo una lista de nuevas quejas para el siglo XXI relacionadas con las computadoras en general. La comencé cuando di con una nueva caja de diálogo de Mozilla que emergió para decirme que en ese momento abandonaba un sitio seguro. ¿Y tendría que darme por enterado de esto por alguna razón? Mi mensaje favorito junto con estas líneas es la advertencia ocasional de que estoy a punto de entrar a un sitio seguro. Bueno, sí, pero ¿y qué con ello?, ¿para qué necesito que me lo recuerden?
Total que esta caja me dice que voy a dejar un sitio seguro y tiene una opción que dice: "avísame siempre que esté a punto de abandonar un sitio seguro." El cuadrito de la opción no estaba palomeado. ¿Para qué rellenar el cuadrito (o dejarlo sin hacerlo) si de todos modos me advierte? No quiero ver estos mensajes por ningún motivo, pero la caja tampoco me ofrece esa opción. Así que: 1) podría ver los mensajes, o 2) podría ver los mensajes. ¿Qué clase de alternativa es ésa?, ¿y para qué me molestan preguntándomelo?
Vuelvo con la lista, que incluye ésta y otras idioteces. Pensé que sería interesante calcular cuánto tiempo desperdicia con estos fastidios el público que hace uso de computadoras. Me di cuenta de que se han acumulado años y energía perdidos con base en estos ejercicios de despilfarro del tiempo consistentes en lidiar con el software.
Y luego lo comprendí: no hay tal cosa como productividad personal ganada ni perdida pues nunca trabajamos al 100 por ciento de capacidad; nunca. Así las cosas, hay tanto margen para la productividad ganada como para la perdida que no tendrá ningún impacto en la producción real.
¿Han notado alguna vez cómo las grandes corporaciones que acumulan una plantilla titánica de empleados se tambalean a menudo? Contratan hordas de gente para estimular la productividad. Pronto la compañía empeora. Despiden a la mitad de todos los empleados nuevos y la productividad y los beneficios despegan. ¿Qué es lo que no encaja bien en esa imagen?
Mis refunfuños se remontan a los primeros días de la máquina Xerox. Una de las razones lógicas de vender la cara fotocopiadora era un cálculo falso de cuánta productividad perdían las secretarias que tenían que tomar hojas extras y poner papel carbón entre las cuartillas para hacer copias. Había costos y números genuinos vinculados con esta práctica, y la compañía pudo demostrar que la fotocopiadora Xerox se pagaría por sí misa al eliminar esta fuga de productividad. Y supongo que ese número sería exacto y auténtico si la secretaria realmente hubiera trabajado ocho horas sin parar en lugar de chismorrear y de limarse y pintarse las uñas la mitad del tiempo. No importa lo que les guste pensar a los expertos, el ambiente de oficina no es como la producción en cadena, en el que se pueden hacer cambios verdaderos a la productividad.
De cualquier modo, el argumento de ventas de la Xerox era una broma -como lo son todos los argumentos similares-, pero el chiste más grande consistió en todos los ejecutivos que se tragaron el anzuelo completito. Sospecho que muchos de estos crédulos sabían muy en el fondo que no sonaba lógico pero se imaginaron que los contadores necesitaban un pretexto (alias business case) para aprobar la adquisición. Tengo que suponer que, a pesar de todos los indicios, debió haber algún estúpido ingenuo en cada compañía que tenía la última palabra, y que tal idiota realmente se tragó la idea del se pago por sí mismo.
Casi siento la tentación de escribir una entrada que trate de toda la noción de productividad, pues me parece engañosísimo en muchos ejemplos. ¿Exactamente cómo se mide su valor en esta época de fuerza laboral de oficinistas? Es algo completamente arriesgado
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