Hay un hueco de conocimiento descomunal en México -y en otros países, faltaba más- cuando se trata de computadoras y de tecnología en general. Culpo al sistema educativo, así como a las grandes compañías de cómputo, que no han hecho nada para alentar la educación pública en cuanto a los peligros del entorno informático. ¿Cuánta gente ordinaria conoce lo hackeable que son todas las cosas? Tú lo sabes. Yo lo sé. ¿Lo sabe la tía Lupita? Lo dudo.
Dos episodios recientes sacan a colación el problema. El primer ejemplo tuvo lugar en Europa Occidental, donde un niñito hackeó el sistema de transporte ferroviario local, usando un control remoto de tele modificado para igualar las señales de cambio que usan los trenes para intercambiar las vías y recorrer la urbe. Aunque sólo estaba jugando con el sistema, cuatro convoyes colisionaron y se generó todo tipo de problemas, incluyendo algunos lesionados. Esto ocurrió únicamente porque la gente que instala el sistema nunca consideró la posibilidad de que alguien haría o podría hacer algo así; quizá porque no tenían los conocimientos prácticos para hacerlo por sí mismos.
El otro ejemplo se presentó en el CES, donde algún payasito empleó un control remoto universal para apagar demos en toda la exposición.
Nadie piensa prevenir estas situaciones a través de buena arquitectura –o, si lo hacen, no tienen las habilidades suficientes para implementar medidas de seguridad. Métanselo bien a la cabeza: todo puede hackearse.
Esta falta elemental de comprensión tecnológica no se limita al área de las ciencias de la computación y la seguridad contra los piratas informáticos. Sólo fíjate en la forma en que conduce la gente. Es más que obvio que nunca han tomado un curso de física: manejan como maniáticos y se pegan a los conductores de adelante como demonios sin darse cuenta de que no pueden detenerse en una distancia tan corta. Por doquier se producen accidentes en que un auto golpea a otro por detrás.
La gente no sabe nada de los riesgos inherentes en el gas natural, la electricidad estática, la caída de relámpagos o cualquier otra cosa. Nada de esto se enseña en las escuelas; en cambio en algunas hay estudios de diversidad y lecturas de autoestima. Cuando iba a la escuela, nos enseñaban electronica, ética, civismo y todo lo demás que fuera pertinente. Todo esto era adicional a las clases de física y de ciencias.
Sólo recientemente surgieron los llamados Premios Darwin, pues se han acumulado tantos idiotas que literalmente se están liquidando a sí mismos a través de sus acciones (con frecuencia risibles). El público conoce más de Britney Spears que de, bueno, casi cualquier otra cosa. Los niños desconocen casi todo de venenos, los zorrillos, la borreliosis, taparse la boca al toser, la tuberculosis o incluso la protección de los oídos.
Muchísima gente transporta un olvido profundo día tras día a la adultez y toma decisiones por otros que resultan espantosas. Incluso dentro de la escena tecnológica hay poca gente que sepa bastante. Aquéllos de nosotros que aparecieron en la escena al inicio de la revolución de las computadoras de escritorio asumen con frecuencia que otras personas saben más que nosotros mismos, y luego nos sorprende la falta general de conocimientos. Al parecer nosotros también somos unos idiotas por esperar lo contrario.
Hay, por ejemplo, usuarios de computadoras entre los 25 y los 45 años que no pueden hacer una sencilla búsqueda mediante Google y que quedan atónitos cuando se les muestra cómo hacerlo. ¿Dónde se han escondido durante la última década? ¿Las escuelas no ofrecen generalmente un estudio universal de las computadoras? Esto es una materia que todos deberían llevar en el bachillerato, y debería de ser un requisito para salir de ella (al menos en las escuelas donde sea posible cursar la materia; no siempre es el caso, desde luego).
La educación es la clave, y nunca es demasiado tarde para comenzar. Al menos un solo año de entrenamiento de cómputo les ayudaría sin fin a los alumnos. Sí, muchos de ellos pueden crear una página en Facebook o MySpace, pero ¿qué tanto más son capaces de hacer? Los ñoños de la escuela pueden hacer muchas cosas (como hackear el transporte público usando un control remoto de tele), pero a los demás hay que enseñarles, y hasta un solo curso sería valioso y divertido.
Un buen curso escolar de computadoras, si se hace correctamente, también podría revigorizar muchas otras materias, como ciencias. Y un aspecto de hacerlo bien sería compartir información entre los profesores y los alumnos, porque todos sabemos que hay cosas que hay cosas que los niños pueden enseñarnos de las computadoras. No hay un solo manantial del conocimiento; a éste hay que compartirlo.
La enseñanza genuina universal para todos, tendría que ser una prioridad en todos lados.
Dos episodios recientes sacan a colación el problema. El primer ejemplo tuvo lugar en Europa Occidental, donde un niñito hackeó el sistema de transporte ferroviario local, usando un control remoto de tele modificado para igualar las señales de cambio que usan los trenes para intercambiar las vías y recorrer la urbe. Aunque sólo estaba jugando con el sistema, cuatro convoyes colisionaron y se generó todo tipo de problemas, incluyendo algunos lesionados. Esto ocurrió únicamente porque la gente que instala el sistema nunca consideró la posibilidad de que alguien haría o podría hacer algo así; quizá porque no tenían los conocimientos prácticos para hacerlo por sí mismos.
El otro ejemplo se presentó en el CES, donde algún payasito empleó un control remoto universal para apagar demos en toda la exposición.
Nadie piensa prevenir estas situaciones a través de buena arquitectura –o, si lo hacen, no tienen las habilidades suficientes para implementar medidas de seguridad. Métanselo bien a la cabeza: todo puede hackearse.
Esta falta elemental de comprensión tecnológica no se limita al área de las ciencias de la computación y la seguridad contra los piratas informáticos. Sólo fíjate en la forma en que conduce la gente. Es más que obvio que nunca han tomado un curso de física: manejan como maniáticos y se pegan a los conductores de adelante como demonios sin darse cuenta de que no pueden detenerse en una distancia tan corta. Por doquier se producen accidentes en que un auto golpea a otro por detrás.
La gente no sabe nada de los riesgos inherentes en el gas natural, la electricidad estática, la caída de relámpagos o cualquier otra cosa. Nada de esto se enseña en las escuelas; en cambio en algunas hay estudios de diversidad y lecturas de autoestima. Cuando iba a la escuela, nos enseñaban electronica, ética, civismo y todo lo demás que fuera pertinente. Todo esto era adicional a las clases de física y de ciencias.
Sólo recientemente surgieron los llamados Premios Darwin, pues se han acumulado tantos idiotas que literalmente se están liquidando a sí mismos a través de sus acciones (con frecuencia risibles). El público conoce más de Britney Spears que de, bueno, casi cualquier otra cosa. Los niños desconocen casi todo de venenos, los zorrillos, la borreliosis, taparse la boca al toser, la tuberculosis o incluso la protección de los oídos.
Muchísima gente transporta un olvido profundo día tras día a la adultez y toma decisiones por otros que resultan espantosas. Incluso dentro de la escena tecnológica hay poca gente que sepa bastante. Aquéllos de nosotros que aparecieron en la escena al inicio de la revolución de las computadoras de escritorio asumen con frecuencia que otras personas saben más que nosotros mismos, y luego nos sorprende la falta general de conocimientos. Al parecer nosotros también somos unos idiotas por esperar lo contrario.
Hay, por ejemplo, usuarios de computadoras entre los 25 y los 45 años que no pueden hacer una sencilla búsqueda mediante Google y que quedan atónitos cuando se les muestra cómo hacerlo. ¿Dónde se han escondido durante la última década? ¿Las escuelas no ofrecen generalmente un estudio universal de las computadoras? Esto es una materia que todos deberían llevar en el bachillerato, y debería de ser un requisito para salir de ella (al menos en las escuelas donde sea posible cursar la materia; no siempre es el caso, desde luego).
La educación es la clave, y nunca es demasiado tarde para comenzar. Al menos un solo año de entrenamiento de cómputo les ayudaría sin fin a los alumnos. Sí, muchos de ellos pueden crear una página en Facebook o MySpace, pero ¿qué tanto más son capaces de hacer? Los ñoños de la escuela pueden hacer muchas cosas (como hackear el transporte público usando un control remoto de tele), pero a los demás hay que enseñarles, y hasta un solo curso sería valioso y divertido.
Un buen curso escolar de computadoras, si se hace correctamente, también podría revigorizar muchas otras materias, como ciencias. Y un aspecto de hacerlo bien sería compartir información entre los profesores y los alumnos, porque todos sabemos que hay cosas que hay cosas que los niños pueden enseñarnos de las computadoras. No hay un solo manantial del conocimiento; a éste hay que compartirlo.
La enseñanza genuina universal para todos, tendría que ser una prioridad en todos lados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario